SEMAFORIZAR RIBERAS es UN GRAN ERROR
La asociación de ciclistas urbanos Kalapie estuvo presente en la reunión que realizó el departamento de movilidad junto con los vecinos de riberas el 9 de diciembre donde se presentaron las propuestas futuras para el barrio en materia de movilidad.
El departamento de movilidad presentó las propuestas separadas en tres fases, donde se detallaron y se mostraron los planteamientos de las dos primeras, y no presentando el borrador de la tercera por el hecho de que no es realizable a medio plazo.
En esta nota de prensa, queremos centrar nuestra postura, visión y propuestas de mejora sobre la FASE 1, en la que propusieron varias modificaciones en el barrio:
Para la zona más cercana a Ikasbide y CDO Riberas:
- Cambio de dirección de tráfico en C. Beroiz y Av. Barcelona
- Peatonalización completa de calle Pablo Gorosabel frente al colegio Ikasbide, donde, solo podrán aparcar de 20h a 8h, con libre circulación y acceso a garajes para residentes.
Para la Avenida Barcelona:
- Se van a crear 2 nuevos pasos peatonales elevados entre las plazas centrales, una entre la Plaza Santiago y Maria Zambrano, la segunda entre las plazas Giuseppe Verdi y Jesus M. Alkain.
- En la última sección de la Avenida Barcelona, concretamente la sección entre las calles Juan Zaraüeta y Nemesio Etxaniz, los dos carriles de circulación en dirección a Nemesio Etxaniz se reducirán de 2 a 1 carril, pasando el bidegorri, de la actual acera a la calzada, liberando espacio peatonal.
- Finalmente, se ha presentado la semaforización completa de toda la avenida en todos sus pasos peatonales, donde se incluirán también los nuevos pasos.
Parte de las propuestas fueron ya sugeridas por miembros de la asociación en una reunión entre el departamento de movilidad y la asociación de vecinos en septiembre del 2024. Con la excepción de la semaforización, creemos que son muy positivas. A continuación detallamos nuestro punto de vista detallado:
En general creemos que las propuestas para la zona más cercana a Ikasbide y CDO Riberas mejorarán notablemente la seguridad y movilidad peatonal y ciclista de vecinos/as del barrio, así como para todo el alumnado de la escuela Ikasbide por varios motivos:
- Se eliminará un punto negro para ciclistas en el cruce actual del bidegorri que transcurre por la calle Nemesio Etxaniz y cruza con C. Beroiz.

- El cierre al tráfico motorizado no residente hará que en el entorno del colegio Ikasbide se mejore notablemente la libertad de movimiento de todo el alumnado en entradas/salidas al colegio por la reducción de paso de otros vehículos que actualmente utilizan esta carretera para llegar al barrio, y concretamente al CDO Riberas. Nos preocupa que una vez se imponga esta medida, esta nueva calle peatonal se siga usando para entrar por ella por el paseo de Riberas de Loiola por parte de no residentes y/o propietarios de garajes. Confiamos en que el dep. de movilidad tome medidas para evitar esta situación y que la peatonalización cumpla completamente con su función.
Adicionalmente, queremos sugerir varias mejoras:
- Un nuevo tramo de bidegorri bidireccional en la avenida de Barcelona para que todo el alumnado de la ikastola Ikasbide, así como clientes del CDO de Riberas puedan acudir de forma segura en bicicleta a las instalaciones. La eliminación de los aparcamientos de residentes se podrían recuperar creando unos nuevos al final de la calle del paseo de Riberas de Loiola, eliminando un carril de circulación y modificando los aparcamientos en línea por otros en diagonal por ejemplo.
- Eliminación del vallado en la calle de Pablo Gorosabel frente al colegio Ikasbide.

En cuanto a las propuestas para la avenida de Barcelona, tal y como sugerimos en la reunión de septiembre del 2024, crear 2 nuevos pasos peatonales entre plazas y bajar el bidegorri a la calzada para ganar espacio peatonal en acera nos parecen muy adecuadas y acertadas. Sin embargo, tal y como expusimos en la reunión mantenida el 9 de diciembre, consideramos un gran error y un paso atrás a la libertad y los derechos peatonales la propuesta semaforización completa de toda la avenida. Es más, no solo sale perjudicado el peatón por esta medida, también se verá afectado el transporte público (tal y como lo manifestó el departamento de movilidad en la reunión) y la movilidad motorizada de residentes para acceder a sus garajes.
Son varios los motivos técnicos y conclusiones que nos llevan a oponernos a una semaforización de la avenida:
- Es una propuesta impuesta y no consensuada con la asociación de vecinos.
- No está fundamentada en ningún criterio técnico donde se especifique que la instalación de semáforos aumente la seguridad de los peatones. No existe ejemplo ni guía técnica de movilidad, ni de diseño urbano, ni estadística, que sugiera ni defienda que la instalación de semáforos mejore la seguridad vial de un entorno residencial y urbano similar al caso de Riberas.
- El mayor problema de la seguridad peatonal en la avenida de Barcelona se fundamenta en dos aspectos:
- Doble carril de circulación rectos y anchos, que invita la aceleración de los vehículos motorizados.
- La circulación “de paso” y que no es de residentes, principalmente entre las rotondas de Plaza de Irún y la rotonda que une Riberas con Loiola.
- Estamos convencidos de que otras medidas, aplicando lecciones aprendidas en otros lugares con similares casos, mediante urbanismo táctico como “chicanes” y reducciones parciales de carriles de circulación, modificaciones en anchura de calzada, pintura, señalización apropiada, etc. son mucho más efectivas para evitar velocidades superiores a los 20-30 km/h sin que estas medidas interfieran en la libertad de movimiento peatonal y la efectividad del transporte público. Asimismo, el tráfico de paso puede reducirse de manera significativa mediante la reorganización de los sentidos de circulación y la modificación de determinados itinerarios, desincentivando así el uso del barrio como vía de tránsito.

- Hemos publicado varias veces argumentos contra la semaforización, que afectan negativamente en los siguientes aspectos:
- Largas esperas, principalmente a peatones residentes que son los que más las van a sufrir, que hacen que finalmente crucen en rojo (lo que implica también inseguridad).
- Que la responsabilidad de la seguridad del peatón recaiga sobre su acción de no incumplir la regla semafórica y evitar la culpabilidad del vehículo motorizado. Si el peatón infringe la semaforización, cruza en rojo y es atropellado, el conductor del vehículo motorizado queda exento de culpa.
- Posibles retrasos del transporte público. La instalación de 8 nuevos pasos semafóricos hará que los autobuses tengan que parar en más ocasiones en riberas de loiola, lo que concurrirá en un peor servicio, no solo a residentes de Riberas, sino para otros usuarios de otros barrios que usen el transporte público y pasen por esa avenida.
- Mayor tiempo de llegada/salida a/de garajes para residentes por esperas semafóricas internas en el barrio.
- En cuanto a la sincronización de los semáforos y el peligro que podría suponer la sincronización de los mismos para que todos se puedan cruzar en “ola verde”. Este hecho se planteó en la reunión, y el departamento de movilidad dejó claro que los semáforos se sincronizarián de tal forma que este efecto no sucediera. Sin embargo, la no sincronización de la “ola en verde”, a parte de afectar negativamente al transporte público, también puede crear situaciones negativas y peligrosas por ciertos motivos:
- Los conductores de vehículos motorizados, y especialmente las motocicletas, realizan acelerones para evitar las esperas semafóricas para llegar lo antes posible a sus garajes o cuando quieran salir del barrio.
La semaforización, que a priori puede parecer atractiva para garantizar la seguridad, es un argumento falso en su práctica, y estamos convencidos que su implantación conllevará malestar, discrepamos en que la seguridad se mejore, y empeorará el movimiento de todos los actores (movilidad activa, transporte público y transporte motorizado individual).
Con todo ello, queremos ofrecer nuestra ayuda, visión y plena colaboración al ayuntamiento (departamento de movilidad) y a las/os vecinas/os de Riberas para buscar otras soluciones de coste similar pero que plenamente creemos que serán mucho más efectivas y que mejorarán la convivencia, seguridad y movilidad de residentes, sin afectar al transporte público. Otro tipo de soluciones puede conllevar a un barrio de convivencia amable con su entorno urbanístico, donde la libertad de movimiento del peatón sea el eje de su diseño, el transporte público salga beneficiado, y el vehículo motorizado tenga que “cruzar la calle del peatón” y no que el “peatón tenga que cruzar la calzada”.
