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24
Oct

Pontevedra: Un modelo de ciudad peatonal

Pontevedra se ha convertido en una de las principales referencias estatales e internacionales en transformación urbana y recuperación del espacio público. En las últimas décadas, la ciudad gallega ha experimentado una profunda transformación, pasando de un modelo urbano dominado por el automóvil a otro en el que las personas que caminan ocupan el centro de las políticas de movilidad.

Desde Kalapie hemos querido conocer más de cerca esta experiencia, analizar cómo se ha desarrollado y descubrir qué buenas prácticas pueden servir de inspiración para otras ciudades, incluida Donostia. Empezamos: 

Descripción general

Pontevedra es la capital de la provincia gallega del mismo nombre. Está situada enclavado en la margen izquierda del río Lérez, junto a su desembocadura en la ría de Pontevedra, en pleno corazón de las Rías Baixas. Tiene una población de 83 316 habitantes y la zona metropolitana ronda los 188.245 habitantes y Pontevedra es el núcleo principal. 

Por establecer una comparación con ciudades de nuestro entorno, tiene algo menos de la mitad de población que Donostia (190.000 habitantes) y es aproximadamente un tercio más grande que Irun (62.000 habitantes) y una área de influencia bastante más grande que la de la bahia de Txingudi (98.000 habitantes) pero sin llegar al tamaño de la de Donostia. 

Evolución

Durante las décadas de 1980 y 1990, Pontevedra presentaba una situación similar a la de muchas otras ciudades españolas. Buena parte de sus calles estaban organizadas para facilitar la circulación y el estacionamiento de automóviles, mientras que las personas que caminaban disponían de espacios reducidos y poco atractivos.

En 1996, el centro de Pontevedra, con una superficie de apenas 0,85 km², registraba una media de 74.400 accesos diarios de vehículos. En relación con su superficie, esta cifra superaba ampliamente los valores recogidos para otras ciudades internacionales como lo muestra la siguiente tabla: 

Por establecer una comparación, la densidad de accesos de vehículos por km² era:

  • 2,3 veces la de Singapur.
  • 3,2 veces la de Madrid centro.
  • 5,1 veces la de Londres.
  • 7,8 veces la de Estocolmo.

Las cifras permiten hacerse una idea de la enorme presión que soportaba el centro urbano.

En 1999, con la llegada de Miguel Anxo Fernández Lores a la alcaldía, se puso en marcha el proyecto de transformación urbana y peatonalización del casco histórico, una de las propuestas que su formación había defendido durante la campaña electoral. 

La actuación no estuvo exenta de críticas y generó una importante resistencia, llegando incluso a organizarse manifestaciones en contra. Sin embargo, el proceso continuó y el nuevo modelo fue consolidándose progresivamente.

Una muestra de la buena acogida que fue teniendo la transformación urbana es que, en las siguientes elecciones municipales, celebradas en 2003, Fernández Lores volvió a ser elegido alcalde, mejorando sus resultados electorales y aumentando la representación de su formación respecto a 1999.

La transformación no se limitó a cerrar algunas calles al tráfico. Se reorganizó la circulación, se modificaron los sentidos de circulación y se eliminaron numerosos itinerarios que permitían atravesar el centro de la ciudad en automóvil.

El objetivo era sencillo: evitar que el centro funcionase como un lugar de paso para los coches y recuperar las calles como espacios de convivencia y actividad urbana.

Con el paso de los años, las actuaciones se extendieron más allá del casco histórico, alcanzando calles comerciales, plazas, entornos escolares y diferentes barrios.

Detalles del modelo actual

Aunque Pontevedra es conocida popularmente como la ciudad sin coches, esta denominación no describe exactamente su funcionamiento.

Los automóviles no han desaparecido y siguen existiendo calles abiertas al tráfico motorizado. La diferencia fundamental es que la ciudad ha reorganizado su movilidad para reducir los desplazamientos innecesarios y dar prioridad a las personas que caminan.

La premisa es limitar el acceso de vehículos únicamente a aquellos que resulten necesarios para el funcionamiento de la ciudad. (Reparto, labores de carga y descarga de los locales, vehículos de personas de movilidad reducida y dueños de garajes también). Estos son las grandes medidas del cambio: 

  1. Acceso restringido de vehículos: Se permiten determinados accesos para residentes, servicios, emergencias, carga y descarga y otras necesidades justificadas, según las condiciones de cada zona. 
  1. Eliminación de plazas de aparcamiento. No solo con el objetivo de recuperar espacio público, sino también de reducir el tráfico que se genera por la expectativa de encontrar aparcamiento. En determinados espacios habilitados se permite estacionar durante un máximo de 15 minutos para realizar gestiones puntuales, evitando así el aparcamiento prolongado
  1. Eliminación del tráfico de paso. Se han reorganizado los sentidos de circulación y los itinerarios para evitar que los vehículos atraviesen el centro de la ciudad sin tener allí su destino. De esta manera, se permite el acceso a quienes lo necesitan, pero se evita que las calles centrales se utilicen como atajos para desplazarse entre diferentes zonas.
  1. Rediseño de las calles. Se han ampliado los espacios peatonales, reducido las anchuras destinadas a los vehículos y utilizado diferentes pavimentos y elementos urbanos para favorecer velocidades bajas. La premisa es que sea el propio diseño de la calle el que indique cómo deben comportarse sus usuarios, sin depender exclusivamente de señales o prohibiciones.
  1. Reducción de la velocidad. Se han establecido límites de velocidad de 30 km/h o inferiores en buena parte de la ciudad. Estas limitaciones se acompañan de modificaciones en el diseño de las calles para favorecer su cumplimiento, evitando depender únicamente de la señalización.
  1. Eliminación de semáforos. Se han eliminado numerosos semáforos, sustituyéndolos por soluciones de diseño urbano que reducen la velocidad de los vehículos y facilitan los desplazamientos peatonales. El objetivo es mejorar la seguridad y evitar esperas innecesarias para las personas que caminan.
  1. Pasos peatonales elevados. Se han instalado numerosos pasos peatonales sobreelevados que mantienen la continuidad de las aceras y obligan a los vehículos a reducir la velocidad. Además de mejorar la seguridad vial, facilitan la accesibilidad de personas con movilidad reducida, sillas de ruedas y carritos infantiles.

Resultados del modelo 

Sin duda, el resultado más importante de la transformación urbana de Pontevedra es la reducción de las víctimas mortales de tráfico. Desde 2011 no se han registrado fallecimientos por siniestros de tráfico en las vías municipales calmadas de la ciudad, según los datos del Ayuntamiento.

El siguiente gráfico muestra la evolución del número de personas fallecidas en accidentes de tráfico en estas vías. Antes del año 2000, al menos tres personas perdían la vida cada año. Desde entonces, la cifra fue disminuyendo progresivamente hasta llegar a cero. Desde 2012 hasta hoy no se registra ninguna victima. 

La transformación de Pontevedra ha recibido numerosos reconocimientos internacionales, entre los que destacan:

  • 2014: Premio internacional ONU-Hábitat, entregado en Dubái.
  • 2015: Premio de excelencia urbana del Center for Active Design de Nueva York.
  • 2020: Primer Premio Europeo de Seguridad Vial Urbana, concedido por la Comisión Europea.
  • 2025: Premio «La Ciudad es la Gente», del Congreso Internacional de Paisaje Urbano celebrado en Costa Rica.

En 2018 el periódico británico The Guardian destacó la transformación de Pontevedra, presentándola como un ejemplo de ciudad que había recuperado sus calles para las personas.

Además del espacio urbano ganado la transformación también ha mejorado los datos de tráfico. El tiempo medio de los trayectos se ha visto reducido y pasado de 36 minutos a 17 minutos

Número de vehículos en marcha dentro de la ciudad también ha caido drasticamente de los 52.000 coches diarios a los 17.000.  

Por último, más allá de las cifras de tráfico y seguridad vial, uno de los grandes logros de la transformación de Pontevedra ha sido la recuperación del espacio público para la ciudadanía. Calles y plazas que antes estaban ocupadas por vehículos se han convertido en espacios para caminar, encontrarse, jugar y disfrutar de la ciudad.

Esta transformación ha contribuido a mejorar la calidad de vida de sus habitantes, creando un entorno urbano más seguro, accesible, agradable y con menos ruido y contaminación.

Buenas prácticas

Más allá de las grandes medidas de transformación urbana, Pontevedra ha desarrollado diversas actuaciones concretas que resultan especialmente interesantes y que pueden servir de inspiración para otras ciudades.

Alternativas a los bolardos

Tradicionalmente, muchas ciudades recurren a los bolardos para impedir que los vehículos invadan las zonas peatonales. Pontevedra ha optado por utilizar elementos urbanos alternativos para hacer esta función. 

Un ejemplo interesante lo encontramos en una de sus plazas, donde, ante los problemas de acceso indebido de vehículos, se instalaron unas grandes letras con el mensaje «Boa Vila». 

Entornos escolares

Otra de las buenas prácticas de Pontevedra es la transformación de los entornos escolares para mejorar la seguridad y favorecer la autonomía infantil.

Se han aplicado medidas de reducción del tráfico, calmado de velocidades y recuperación de espacio peatonal en las inmediaciones de los centros educativos, creando entornos más seguros y agradables.

El objetivo es que niños y niñas puedan desplazarse caminando al colegio de forma cada vez más autónoma, reduciendo la dependencia del automóvil para los desplazamientos escolares.

Promoción de los desplazamientos a pie: Metrominuto

Una de las iniciativas más conocidas de Pontevedra es Metrominuto, un plano peatonal que muestra las distancias y los tiempos aproximados necesarios para caminar entre diferentes puntos de la ciudad.

Inspirado en los planos de las redes de metro, permite comprobar de manera sencilla que muchos desplazamientos urbanos pueden realizarse a pie en pocos minutos.

La iniciativa busca cambiar la percepción de las distancias y demostrar que caminar puede ser una alternativa rápida y práctica para buena parte de los desplazamientos cotidianos.

El éxito de Metrominuto ha llevado a que numerosas ciudades adopten y adapten esta herramienta para promocionar la movilidad peatonal.

Calmado del tráfico mediante cambios de pavimento

Siguiendo la premisa de que la calle hable, en Pontevedra se han utilizado diferentes tipos de pavimento para modificar el comportamiento de los conductores. Estos cambios permiten transmitir que se está entrando en un espacio de prioridad peatonal y favorecen una reducción de la velocidad de los vehículos sin necesidad de recurrir únicamente a señales de tráfico.

¿Y ahora qué?

La transformación urbana de Pontevedra no se ha detenido. Después de más de 25 años de actuaciones, el Ayuntamiento continúa impulsando nuevos proyectos para recuperar espacio público, mejorar la calidad urbana y extender el modelo a otras zonas de la ciudad.

Renaturalización del río Gafos

Uno de los proyectos más destacados que está desarrollando Pontevedra es la renaturalización del río Gafos a su paso por el barrio de Campolongo.

Durante el crecimiento urbano de la ciudad, parte del río fue canalizado y cubierto con una estructura de hormigón, quedando oculto bajo el espacio urbano desde los años setenta.

En 2026 se han iniciado las obras para recuperar este tramo del río, con una inversión superior a 4 millones de euros. El proyecto contempla la eliminación de la cubierta de hormigón, la recuperación ambiental del cauce y la creación de un corredor verde de aproximadamente 21.000 m², con vegetación de ribera, paseos peatonales y espacios de estancia.

La actuación, cuya finalización está prevista para 2027, permitirá recuperar un espacio natural degradado e integrarlo nuevamente en la ciudad, mejorando la calidad ambiental y ofreciendo nuevos espacios públicos para la ciudadanía.

Extender el modelo a otros barrios

Otro de los principales retos de Pontevedra es continuar extendiendo las mejoras más allá del centro urbano.

Aunque el casco histórico y buena parte del centro han experimentado una profunda transformación, todavía existen barrios periféricos y vías de acceso donde el automóvil mantiene una presencia importante.

El objetivo es seguir mejorando las condiciones para caminar y desplazarse en bicicleta, reduciendo el tráfico y recuperando espacio público en otros barrios de la ciudad.

Además, queda pendiente avanzar en las conexiones con los municipios del entorno, donde los desplazamientos metropolitanos siguen planteando importantes retos para reducir la dependencia del automóvil.

Conclusiones: aprendizajes para Donostia y otras ciudades

Pontevedra constituye un ejemplo de inspiración para cualquier ciudad que aspire a reducir el tráfico motorizado y recuperar espacio público para las personas. Para Donostia resulta especialmente interesante, ya que ambas son ciudades costeras situadas en enclaves geográficos que condicionan su movilidad. 

La experiencia de Pontevedra demuestra que no hace falta buscar ejemplos en países lejanos para encontrar modelos de transformación urbana ambiciosos y exitosos. También en nuestro entorno es posible impulsar cambios profundos en la manera de organizar nuestras ciudades.

Una de las principales claves del proceso ha sido la existencia de un gobierno municipal comprometido con un modelo de ciudad claro, capaz de mantenerlo a lo largo del tiempo y abordarlo desde una perspectiva multidisciplinar, coordinando las políticas de movilidad, urbanismo, accesibilidad y espacio público.

Otra de las enseñanzas es que las transformaciones destinadas a reducir la presencia del automóvil pueden generar una importante resistencia inicial, pero esta oposición puede disminuir a medida que los cambios se consolidan y la ciudadanía comienza a experimentar sus beneficios. En Pontevedra, las primeras actuaciones provocaron numerosas críticas y protestas, pero el proyecto continuó y el gobierno municipal mejoró sus resultados en las siguientes elecciones.

También resulta interesante la estrategia de impulsar cambios importantes al comienzo de la legislatura. Esto permite que las actuaciones sean visibles, que la ciudadanía tenga tiempo de experimentar sus resultados y que sus efectos puedan valorarse antes de las siguientes elecciones.

En definitiva, Pontevedra demuestra que transformar una ciudad no depende únicamente de disponer de grandes presupuestos o de aplicar soluciones técnicas complejas. Requiere, sobre todo, tener un modelo de ciudad claro, voluntad política para llevarlo adelante y continuidad para consolidar los cambios. Una experiencia de la que Donostia y muchas otras ciudades tienen mucho que aprender.

Fuentes

Wikipedia Pontevedra

Pontevedra, la ciudad “sin coches” 🚶🚲🌳

El modelo de la ciudad de Pontevedra, Ciudades que caminan

La peatonalización del casco histórico de Pontevedra cumple 25 años, Diario de Pontevedra

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